La estrategia… esa desconocida tan mentada.

La estrategia… esa desconocida tan mentada.

Se habla mucho de ESTRATEGIA… la mayoría de las veces de manera desacertada.

Una organización tiene Estrategia cuando se ha trazado, deliberadamente, un rumbo de largo plazo que está firmemente decidida a respetar (y a adecuar, frente a cambios dramáticos del entorno).
Esto requiere, en sus niveles Directivos y Ejecutivos, la capacidad de integrar reflexión y ejecutividad. Vamos a ilustrar esto con algunos ejemplos.
Podemos aprender del ciclista de montaña: cuando desciende a 60 kms. por hora una ladera peligrosa no va mirando cerca, por que perdería el equilibrio. Mira lejos para sortear sin inconvenientes las dificultades que encuentra a su raudo paso.
Podemos aprender del águila pescadora, que primero sobrevuela el lago a gran altura, con mucha tranquilidad. Después elige su presa, casi detiene su vuelo, observa bien, se lanza con decisión y emerge victoriosa.
Podemos aprender de la lucha entre un algarrobo y una mora, que compiten entre sí por espacio y luz. La mora generalmente gana por dos motivos. Su ritmo de crecimiento es más acelerado y es “asilvestrada” en Córdoba (no es oriunda de América, por lo tanto no encuentra aquí sus “enemigos naturales” que la limitarían).
En resumen: la Estrategia requiere el pulso firme del ciclista avezado en la montaña, nos exige manejar con maestría sus tres momentos principales (análisis, planificación e implementación) como hace el águila pescadora y debemos estar muy  atentos a su ritmo de aplicación, para que no nos pase lo del algarrobo. Por tanto: la Estrategia requiere, ineludiblemente, del Estratega para hacerse realidad. Y se convierte en una “desconocida muy mentada” cuando quienes la nombran sólo saben nombrarla, pero nunca “montaron una bicicleta”, tampoco “volaron alto”, ni saben ponerle “ritmo al desarrollo” en el verdadero mundo competitivo.
No hay… no puede haber, Estrategia sin Estratega.
© Copyright, Bossa, Juan Isidoro y Strombolo, Olga Lucía.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *